Archivo mensual: agosto 2011

El derecho a la salud

“Deseo que la salud se deje de considerar como una bendición esperada, y se conciba en cambio como un derecho humano por el que se ha de luchar” KOFI ANNAN Secretario General de las Naciones Unidas (1997-2006)

Es interesante saber que la protección a los enfermos se remonta al año 1750 antes de Cristo y está plasmada en el Código de Hammurabi escrito en Babilonia, hoy Irak. El código, esculpido sobre un bloque de piedra negra de dos metros de alto, constituye el primer cuerpo legal conocido en la historia de la humanidad y contempla, entre otras acciones, que se sancionaría a los médicos cuando hicieran daño a sus pacientes.

Otro antecedente remoto de los derechos de los pacientes se refiere al respeto que merece el ser humano enfermo, sostenido en los textos escritos por el griego Hipócrates, conocido como el “padre de la medicina”. En los antecedentes de la legislación moderna se empieza a cuestionar la ética médica, como parte de los valores de los derechos humanos, hasta mediados del siglo XX. En 1947 se proclama el Código de Nüremberg, donde se establecen los principios éticos en la investigación y en las acciones médicas que deben ser respetados cuando se afecta la dignidad humana.

Hoy día, el derecho de protección a la salud está considerado, en el ámbito internacional, como uno de los derechos básicos del ser humano y está incluido en el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (pidesc).

Son varias las declaraciones internacionales que reconocen el derecho de todo ser humano a la protección de su salud. Es conveniente resaltar las siguientes:

• La Constitución de la Organización Mundial de la Salud, de 1946, declara expresamente que “el goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano, sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social”.

• La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 reconoce que “toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios […]” (Artículo 25).

• El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (pidesc) de 1966, del cual México forma parte, reconoce “el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental”. Concreta también las medidas necesarias para la reducción de la mortalidad infantil y el sano desarrollo de los niños; el mejoramiento en todos sus aspectos de la higiene del trabajo y del medio ambiente; la prevención y el tratamiento de las enfermedades epidémicas, endémicas, profesionales y de otra índole y la lucha contra ellas; la creación de condiciones que aseguren a todos asistencia médica y servicios médicos en caso de enfermedad.

• El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas (cdesc) confirma la importancia de “La atención y el apoyo de personas con enfermedades crónicas o terminales; para evitar que sufran dolor que puede ser evitado y permitir que mueran
con dignidad.”

Cada día se suman más países a la defensa de los derechos fundamentales de los seres humanos, entre los que destacan la atención digna, respetuosa e informada que merecen todos los pacientes que son atendidos por médicos y personal de los sistemas de salud.

De la Guía para el paciente participativo. Página 16 y 17.

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De pacientes a ciudadanos

Por Luis Adrián Quiroz

Twitter: @LAQC

¿Sabías que, de acuerdo con las leyes nacionales, en México todas y todos tenemos derecho a la protección de la salud? La mayoría de las personas lo desconoce, es más, asume que los servicios en esta materia son un regalo del gobierno. Por tanto, nos conformamos con recibirlos tal y como se nos ofrecen, sin cuestionar, aunque frecuentemente sean proporcionados en condiciones deplorables e indolentes.

Por eso nos hemos dado a la tarea de preparar y poner a tu disposición La guía del paciente participativo. Atrévete a saber, atrévete a exigir. A través de sus páginas encontrarás información valiosa que ha sido reunida con el objetivo de transformar la manera de vincularnos con los servicios de salud y el personal involucrado en ellos. El recorrido inicia analizando los derechos y obligaciones que cada persona tiene como paciente; pasa por el examen de nuestra relación con los médicos, la necesidad tomar las riendas de nuestra propia salud y las características del Sistema Nacional de Salud.

También incluye consejos prácticos para preparar nuestra visita al médico, la importancia de contar con la mejor información posible, de obtener un segunda opinión médica y, en casos de una atención médica inadecuada, la manera en que podemos presentar una queja.
En suma, la guía ha sido planeada como una herramienta útil para que los pacientes también nos reconozcamos como ciudadanos capaces de ejercer nuestros derechos,. Por eso te invitamos, atrévete a leerla y atrévete a exigir servicios de salud acorde a tus necesidades.

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La otra cara de las redes sociales

Por Elena Sáinz @educadies

Diabetes entre Pares (@DiabetesPares)

Se habla mucho de los peligros de las redes sociales, la inseguridad, los fraudes, delitos cibernéticos y otras tantos, para qué sigo… existen, si,  y es importante conocerlos para evitarlos pero  ¿por qué nos cuesta más trabajo hablar de las ventajas de este poderoso medio de relación con el otro?

Gracias a este poderoso medio Mariana y yo estamos construyendo nuestro sueño, el espacio educativo de Diabetes entre Pares, ni siquiera vivimos en la misma ciudad pero eso no nos ha impedido poner más ladrillos y compartirlo con otros emprendedores del mismo tema como Manny (@askmanny) y Marcelo (@midiabetes).

Este mes he aprendido mucho sobre lo que se está haciendo y se puede hacer en el tema de la salud gracias a las redes sociales.  Imprimir y distribuir mil, 2mil o 50mil ejemplares de un libro no está al alcance de cualquiera, pero compartirlo en un sitio en Internet lo hace accesible a millones, si no han descargado la Guía del paciente participativo ya se tardaron es un excelente material que muchos no podríamos leer si no fuera por las redes sociales.

En las redes sociales me enteré de la realización de un curso en Bilbao, España cuyo programa de conferencias realmente me interesaba, salud2eus … ¡Qué ganas de poder inscribirme y tomar el siguiente vuelo a Madrid, luego una conexión a Bilbao para poder participar! … pero esperen, SI SE PUDO y ¡no me costó un centavo! el evento se transmitió en vivo de manera gratuita vía streaming (videoconferencia), también se podía participar con preguntas  en tiempo real a los ponentes gracias, de nuevo, al uso constructivo de las redes sociales…  y lo mejor es que si estás leyendo esto y te interesó puedes ver los videos  aquí y comunicarte de manera directa con los ponentes.

También descubrí las enriquecedoras charlas que se dan cada martes vía  #hcsmla (Health Care Social Media Latinoamerica) donde personas interesadas en el tema de la salud y las redes sociales de toda América latina hacen una pausa en su más o menos agitado día y durante una hora cada semana intercambian experiencias.

Gracias a las redes sociales conocí la experiencia del estadounidense Dave deBronkart a quién el buen uso de las redes sociales le salvó la vida tras el diagnóstico de cáncer y hoy alza la voz desde su trinchera con el lema “Dejen que los pacientes ayuden”.  O la reflexión que esta mañana comparte Sonia Castro (@mamaterapeuta) sobre quién es responsable de su salud en el blog  matasanos.

Y  no tenemos que ir a Bilbao ni a los Estados Unidos ni a Chile, ¿ya conocen la experiencia que Edgar (con diabetes), Yendhi (con esclerosis múltiple), Rocío (con hipertensión arterial pulmonar), Ricardo y José (con psoriasis), María del Carmen (con cáncer) compartieron en Red de Acceso?

Ya te enteraste que aquí, si aquí, en México también hay personas y organizaciones que queremos sumar voces para ser escuchados y ayudar a que el derecho a la salud sea una realidad para todos.  Así como por alguna extraña razón nos cuesta trabajo hablar de los aspectos constructivos de las redes sociales, a veces nos cuesta trabajo identificar las acciones constructivas que tenemos más cerca, aquí en nuestro querido México, y participar.  Tu voz también es importante, 8 organizaciones decidimos unirnos pero estamos seguros que somos muchas más, quizá  aún no nos conocemos y la magia de las redes sociales nos permita unirnos, ya sea que representes a alguna organización o que desees unir tu voz como ciudadano; eres bienvenido, comunícate con Red de Acceso reddeacceso@gmail.com o déjanos tu firma.

No sé a ustedes, pero a mí me asombra mucho más este universo de posibilidades de colaboración, aprendizaje y crecimiento que los aspectos negativos del mal uso de un medio.

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